A veces quisiera gritarle a mi alma que deje de atormentarse con el futuro.
A veces quisiera tirarme al hombro el mundo entero y nunca dejarlo caer.
Pero no puedo, nunca podría y lo sabes... aunque también sabes en cuanto tiempo se seca la luz en los atardeceres.
No hay luz infinita en un mundo lleno de puestas.