Delatarse es una traición que la razón hace conscientemente. No temamos de lo ajeno, temamos siempre de nosotros.

sábado, 29 de noviembre de 2014

El día de mierda.

- Una pareja de liceanos en la plaza besándose, la niña con el jumper arriba y el cabro verde. 
- Un caballero de terno llamando por su celular. Ofrece contratos con dios y el diablo. Si no fuera por el traje que lleva puesto, aseguraba que era cura.
- La vendedora ambulante lleno de pantis todo moda la vereda y las viejas chichas' se amontonaban como las palomas con las migas de pan. 
- Hay un niño llorando y está morado. Que terrible. Callenlo.
- Dentro del banco, la tremenda fila. Soy cliente irregular por lo que soy "todo público" y la fila es más larga. Siempre me he preguntado para qué tienen filas "sólo clientes" si nunca hay nadie y parece que no tienen clientes. Acá, yuju, los del préstamo. El crédito interés vitalicio. 
- El supermercado como que me pone hiperactiva. Luces de neon y la super-yapa. No tengo niuno', ¿tiene junaeb?
- Han cachado que la gente acelerada parece simio. "Uh  uh uh, camina, uh uh uh, la pega, uhhhhhhh el servicio del metro falló". 
- Hace unos meses vi a un organillero y me dio pena. Lo han robado todo. 
- Me cargan las noticias. No muestran nada que me interese. OH ESPERA, no. No era nada. 
- Nunca puedo ir a dormir temprano y nunca puedo dormir sin esa ansiedad que te produce vivir en este país...culiao'.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Cambios incomprendidos.

Ya no puedo escribir.
Las palabras me aturden.
Las frases me estresan.
La ideas me agotan. 
Ya no puedo escribir.

Las manos negras, el alma manchada y la cabeza gacha. 
Los pies de arena, los hombros de yeso y el cuerpo era lienzo desnudo, germinando creación y alejándose prontamente de su inmadurez.  

Ya no puedo escribir.
No sólo porque las palabras aturdan.
No sólo porque las frases me alarmen
y las ideas sean piedra. 

La espalda de agua, las piernas de fuego y el rostro se encuentra tallado en madera, madera noble.

Ya no puedo escribir.
Hay veces que digo puedo,
hay veces que me miro...
Hay veces que miro y soy más nueva que antes.
Ya no estoy tan segura de que las grietas sean señal de sabiduría y experiencia.
Ya no estoy tan segura. 

Las secuelas de los nuevos procesos nos hacen más nuevos. Lo veo en el lienzo, cada color que aparece es reinvención.