Delatarse es una traición que la razón hace conscientemente. No temamos de lo ajeno, temamos siempre de nosotros.

jueves, 31 de julio de 2014

Diálogo vulgar-sentimental

- Verás, yo nunca quise hacerte daño. Yo te quise, en serio... pero mírame, en serio.
- Bueno... nada que hacer.
- Claro, tu estás bien con tu vida y tu pareja. ¿Te hace feliz?
- Sí.
- Ahh, que bueno. Si tú eres feliz, yo también lo soy. Parece que no me crees.
- Da igual...
- No po', no da igual porque pucha, pero mírame, estoy hablando en serio.
- Está bien, te creo.
- Y te hace feliz... ¿yo te hice feliz?
- Yo... creo que sí, o sea, fue así. 
- No pareces segura...
- Estoy confundida.
- ¿Qué te confunde?
- Que estés acá dándome señales de que podemos llevar una relación pasiva pseudo amistosa. Que me deseas el bien, que me quieres de verdad, que quieres, por todos los medios, convencerme de este buen sentimiento hacía mi. Me parece extraño porque antes nunca te tomaste tan en serio hacerme saber que yo me había ganado es puto buen querer. 
- Sabes que nunca fui bueno en eso. Tu me entendías, no me pedías que te lo hiciera saber...yo.
- Yo, yo, yo. Exactamente todo eso fue lo que oí de ti. No has cambiado nada, entonces, ¿cómo puedo entender y confiar ésta vez?
- Pero oye si ... a ver, ¿cómo yo voy a querer hacerte daño? ¿para qué mentirte?
- La verdad es que nunca voy a tener respuesta a esas preguntas que son sólo tuyas. Me gustaría saberlas también. Sólo me queda decirte hasta luego y buena suerte y eso sí que es un buen sentimiento.
- ¿Por qué?
- Porque a pesar de todo el daño que causaste y que nunca reconociste, nunca he podido odiarte, desearte el infierno, ignorarte, estar resentida y tenerte rencor. Eso es porque yo te quise de verdad y hay de mi en ti por cada cosa que hice, debo amarte... debo respetar tus siguientes pasos... tus silencios... al final, lo que sí supe es que estuve contigo bajo un infinito retrato de imposibles.
- No...no sé...
- Debemos dejarnos. Debemos.
- ...
- Yo tengo una respuesta para tus dudas: "te creo".