Era parte de crecer verme acorralada sólo conmigo.
Era parte de crecer tener que enfrentarme cada noche y en posición fetal rogar que me llevara el sueño.
Era parte de crecer y debe, realmente, ser parte de ésto haber tenido tantos mareos y escalofríos cada mañana, cada tarde y morir.
Pues, si me equivoco, dejo el mensaje de que al cortarse uno sangra, observamos como corre y ahí duele, puta que duele.
Es necesario que duela y es necesario chupar la sangre. Yo te aviso, que nadie nos cura.